Debate fotográfico: la manipulación

Debate fotográfico: la manipulación
0

#1

En los últimos años estamos asistiendo a un extraño suceso entorno a la fotografía, concretamente cuando se fallan concursos de prestigio. Sin ir más lejos, en la presente edición de 2015, menuda lleva liada el conocido World Press Photo al tener tiras y aflojas en si debía o no descalificar a determinados participantes. En este caso, amigos, ya no se trató del viejo –y manido– debate del puñetero Photoshop, y sí la foto estaba más retocada que la cara de una actriz de cincuenta con complejo de veinte. No. Era que las “historias” estaban preparadas, amañadas, pactadas, o como queráis llamarlo. Hace unos años, Paul Hansen, tuvo que perder más tiempo en explicar que la foto suya ganadora de unos padres portando a sus hijos muertos no estaba adulterada, obligado a mostrar el RAW original como si de un delincuente se tratase. Cualquiera que sepa “revelado digital” puede argumentar sin ningún problema, que dado el potencial de los programas actuales, ajustando el contraste, claridad, sombras e iluminaciones, se consigue un archivo perfecto extraído de negativos digitales cuyas cámaras poseen sensores con latitudes de exposición increíbles. Quizás no le vendría mal algo de tecnología a ciertos jurados y dejarse de tanta pose…

Pero dejadme que comparta una foto reciente que he realizado. Mirarla durante un rato con detenimiento. Haced el esfuerzo de no leer lo que a continuación expondré. Pensad detenidamente qué veis y retenedlo.

Se trata de una toma realizada el pasado 29 de enero de 2015, en Auschwitz-Birkinau, dos días después del 70 aniversario de la liberación del campo de concentración tan tristemente conocido.
En los siguientes talleres de fotografía que realicé mostraba la fotografía para hablar de composición, desenfoque, colores, rango dinámico en el revelado a pesar de tanto blanco (gracias a la cámara, una Fujifilm X-T1), y cuál fue mi sorpresa al escuchar a varios de mis alumnos decir: “Qué bien te quedó la piedra puesta, profe”. "Moviste la piedra para ponerla a tu gusto para la foto, ¿no? "Venga, confiésalo: la colocaste en la esquinita porque quedaba mejor para tu foto"… A pesar de dar en esos cursos un previo de varias horas con mi ponencia “Análisis de la fotografía actual”, con las reflexiones y crítica de muchos años de experiencia, a pesar de eso, lo primero que esgrimieron mis alumnos fue la absoluta duda. Esto me hizo reflexionar. ¿Hacia adónde está yendo todo esto? ¿Qué credibilidad tiene un profesional a pesar de haber demostrado holgadamente su honestidad? ¿Por qué está la fotografía bajo la misma sospecha que el ciclismo y sus casos de dopaje? ¿Por qué todo tiene que estar manipulado o retocado?

Tras escucharles, les decía lo “víctima” que estamos siendo todos con esta catarata cuya agua se precipita contra las rocas pero nadie recoge para beberla. Quizá es porque nadie saber hacerlo, y es mejor mirar cómo se precipita. Que todo es sospecha. Que primero se habla de " lo manipulable", y lo creativo, la historia tras la toma, es un actor secundario. Esto está perjudicando a las historias, los fotógrafos y artistas en general, porque el público se distancia con la realidad creyendo que todo está manipulado: como ocurrió con el propio nazismo cuyas generaciones posteriores lo negaban creyendo que eran fabulaciones.

Al igual que a ellos paso a contar qué hay en la fotografía, sino es obvio viéndola. Los distintos grupos de supervivientes, familiares, y otros grupos venidos de todos los rincones del planeta, en especial judíos, depositaban pequeñas piedras en las distintas lápidas de mármol a modo de monolito recordatorio. Una ofrenda para la posteridad. Se halla escrito en varios idiomas: “A la memoria de los hombres, mujeres y niños que fueron víctimas del genocidio Nazi. Aquí se encuentran sus cenizas. Que sus almas descansen en paz”. Iba detrás de un grupo que había venido desde Nueva York (luego tuve la oportunidad de entrevistar un rato a uno de sus profesores, muy majo). Guardaba las distancias y escuchaba en silencio y con respeto sus distintos cánticos y rezos. Dejaron sobre estas lápidas varias piedras, como la más grande con la palabra “Remember” (recuerda), que es uno de los lemas del propio memorial: “Recordar para que no se vuelva a repetir”. La pusieron en esa esquina. Ahí se quedó. Siento casi una obsesión por no adulterar nada de lo que veo o me encuentro en mi camino fotográfico. Esa esquina era el lugar que una joven había decidido depositar su tributo. Yo no era nadie para mover “una simple piedra” para que mi foto quedase más chula. En lugar de eso, lo que hace un fotógrafo es moverse alrededor de su composición para tratar de mostrarlo de la forma más plástica posible; para contarlo con su visión a través de una determinada lente. ¡De eso es de lo único que se nos puede acusar! De componerlo para nuestro particular canon de belleza y estética. Que la cosa es subjetiva desde el momento de elegir una lente, un diafragma y un encuadre. Otra cosa es adulterar los elementos que fotografías para inducir al verla más aún de lo ya puramente fotográfico. Algunos le quieren poner puertas al campo.

En esa perspectiva escogida dejaba a la piedra como protagonista absoluta, a su claro mensaje (que tampoco lo pinté yo…), en una línea cuya fuga nos conduce a un edificio destruido, concretamente a los restos del Crematorio IV, con las líneas verticales del bosque tras él. Todo sepultado por un manto blanco de nieve. En mi Fuji X-T1 monté el Fujinon 23mm f1.4, equivalente a 35mm exactos. En modo manual, con medición puntual, WB 5200ºK, con f5,6 y 1/200s a ISO 200. Sin flash. Sin trípode. Esa es toda mi manipulación: escoger una composición y unos parámetros.

A continuación os dejo una toma del grupo en cuestión:

Gracias al silencio de estas cámaras la presencia del fotógrafo es casi nula, algo que valoro muchísimo. Me interesaba que ellos siguiesen con su ritual. Con sus gestos naturales, sin que un extraño interrumpiese su mundo interior (como yo poseía el mío tras la cámara). Tampoco estaba buscando un rostro.

Quería compartir esta simple anécdota de una simple foto que se convirtió en objeto de debate, de sospecha. De la forma más inesperada. El que vivió ese día, ese momento, fui yo. Pero tuve que justificarme durante buen rato a pesar de llevar años con un código ético personal de exigencia máxima. No arrastro el cadáver de ningún animal, o persona, muevo piedras, pongo árboles y cosas por el estilo, pero a eso lo llaman purismo, a una simple piedra sobre una lápida: sospecha. Por no poner ni la marca de agua he puesto…

Aquí es donde os tiendo la mano para el debate. A exponer si alguna foto vuestra a pasado por tesituras similares, bien en un concurso o en un grupo de amigos. De lo que os parece todo cuanto estamos viviendo sobre la manipulación de historias y retoque de fotos. Al purismo y todo cuanto se os pase por la cabeza. Un sano y respetuoso debate, como siempre, por supuesto. :wink:

Gracias por vuestra atención.

José Luis Valdivia.

P.D. ¿Que fue lo que pensasteis al ver la foto de la piedra por primera vez?


#2

A mi particularmente, no se me pasó por la cabeza que estuviera manipulada, aunque en este caso concreto si la piedra hubiera sido movida tampoco tendría mucha importancia ni afectaría al valor documental de la foto, que es sencilla pero con un mensaje muy directo.
El debate entre puristas y no puristas, creo que es un debate artificial, como lo han sido siempre los debates entre fotógrafos.
Cada cual se mueve en este mundo de la imagen, como puede o como le dejan, y explorar nuevos caminos siempre es interesante, aunque sean malos caminos.
En fotografía documental o de reportaje, la manipulación está muy mal vista con razón, porque lleva al espectador a sacar conclusiones falsas sobre lo que está viendo, pero en cambio en fotografía publicitaria o artística, el ser un experto manipulador es algo muy valorado.
Yo en particular soy de los que manipulo las fotos, tambien soy de los que lo confieso, y enseño como lo hago.
Eso sí mis manipulaciones siempre son posteriores, nunca en el momento de la toma, ni aparto la hierba cuando fotografío una seta…
sdos
daniel


#3

En mi modesta opinión de aprendiz de fotografía, creo que hay piedras y piedras… desde luego yo tampoco hubiera tocado esa, por encima de todo hubiera entendido que yo no tenía derecho siquiera a rozarla, así que agradezco que no lo hicieras. Tampoco he pensado que la hubieras colocado ahí.

Como he dicho antes hay piedras y piedras, en mi caso, cuando estoy haciendo alguna toma de aproximación de florecillas o similares, si que intento “limpiar” un poco la escena, pero tampoco me peleo con la naturaleza, ella manda, si dice que la piedra o lo que sea no se mueve… ahí lo dejo, intento un cambio de ángulo o me voy a buscar otro escenario que me encaje más.

En cuanto a la manipulación en el procesado, depende de la foto… a veces, me gusta jugar :wink:

Por cierto ¡qué buena pareja esa T-1 y el 23 mm.! tuve la oportunidad de probarlos hace un tiempo y me encantaron, sobre todo la cámara.


#4

Al ver la foto no sabía que era, al fijarme me he dado cuenta de que se trataba de lapidas, las piedras (sin saber la historia) al principio no las entendía como ofrenda, ahora si. Pero claramente si la piedra de “Remenber” hubiera sido colocada para la foto posiblemente se hubiera colocado un poco mas arriba.
Es una costumbre de muchos aficionados a la fotografía, y lo veo muchas veces en las quedadas que hacemos, hay muchos que para conseguir la foto que ellos tienen en su cabeza, y no por ello debe ser la foto perfecta (que muchas veces es una pifia), se lían a colocar las cosas para luego hacer la toma; es mejor ir delante de ellos porque si vas detrás. no hay quien haga una foto en condiciones. Les da igual estar donde estén, ellos mueven todo lo que pueden mover a alguno le he visto hasta mover piezas en una exposición de un pequeño museo :flushed:
Pero no dejo de reconocer que con el photoshop he hecho barbaridades con mis fotos, sobre todo con fotos de grupos en los que unos abren los ojos, otros los cierran, unos hablan y otros bostezan; para que todos tengan una foto con sus mejores caras, toca cortar y recortar caras de varias tomas :wink:, así todos contentos con su foto.


#5

Bajo mi humilde opinion creo que el hecho de hacer una buena foto requiere la menos manipulacion del medio donde se tome pero claro hablando siempre de fotografia fuera de estudio o fuera del ambito publicitario o profesional. Yo practico mucho street y paisaje y creo que modificar el medio o el momento para hacer la foto la hace perder ese encanto, por eso el merito de tirarte horas esperando en algun lugar para congelar ese momento que estas esperando y la satisfacion que te produce.
Pero si hablamos de revelar la foto tambien digo que es revelear, tocar nuestros valores a traves de herramientas como lightroom y poder ajustar el contraste a niveles insospechados o hacer hdr lo considero parte de nuestro trabajo y satisfaccion, saber que una foto que no te dice nada la tocas la exposion, el contraste, luces y sombras, la pasas a blanco y negro y de pronto te das cuenta de lo que habia oculto, eso no es manipular la foto. Otra cosa es hacer compisiciones sospechosas dificiles de creer o rejuvenecer a personajes publicos por poner ejemplos ya ahi eso lo considero una manipulacion pero claro si lo requiere un trabajo pues bueno es un trabajo yo para mis fotos de ocio no lo uso pero es divertido saber lo que puedes hacer


#6

Tambien depende un poco del tipo de fotógrafo que seas.y los objetivos que persigas.
Para mí hay dos tipos de fotógrafos
Los que consideran la fotografía como un fin y los que la consideran como un medio.
los primeros trabajan para conseguir una buena foto, y los segundos para transmitir una historia o una idea que tienen en su cabeza.
Extrapolandolo a la escritura, sería como escritores especializados en biografías, y novelistas.
Si tienes que contar una historia con una sóla imagen, no siempre se dan las circustancias (casi nunca), para que el que ve esa foto entienda lo que tu quieres contar. Es ahí cuando entra en juego la imaginación (manipulación) del creador.
En mi caso concreto la fotografía es un medio, como la pintura, la escultura, la escritura o la música para transmitir algo. Y todas estas artes se basan en la manipulacion de la realidad , y hasta los fotógrafos más realistas (tipo Salgado), tienen que dramatizar sus obras de alguna manera, para que el mensaje llegue.
Por cierto ¿Que mayor manipulación de la realidad que los objetivos ultraangulares, o el ByN de toda la vida, o el enfoque selectivo y los atractivos bokeh…?
En definitiva que cuando vemos una gran foto, como es el caso de la que nos presenta Valdivia en la cabecera, no deberíamos cuestionar como se hizo, eso no es lo importante, es como cuando nos gusta un truco de magia, tampoco tenemos que saber como se hace, simplemente hay que disfrutarlo


#7

Esta fotografía mirada fuera del contexto, sobre la manipulación o no, no me hubiese planteado ningún tipo de manipulación, la observaría tal cual y me quedaría con lo que me sugiere, confieso haber buscado la supuesta manipulación como he dicho por el contexto, y he pensado que podría ser la piedra para potenciar el mensaje, pero creo que tanto si estuviera manipulada la piedra o no el resultado sería el mismo, puesto que se trata de un homenaje a las victimas. Respecto al debate, quizá la fotografía propiamente documental, fotoperiodísmo etc, que conlleva fuertes sentimientos humanos, no estaría de acuerdo más allá de la manipulación propiamente técnica de revelado o en concursos que sus bases lo especifiquen, en el resto siempre que potencie lo que cada cual quiera enseñar o sugerir no veo el inconveniente, siempre que no se niegue, llegado el caso, dicha manipulación.
Dicho esto el purismo lo dejo al criterio personal de cada uno.
Saludos


#8

Gracias @danterdan, por tu comentario. Efectivamente, a pesar que escoger un encuadre ya determinada y condiciona lo que verá el espectador, en la fotografía documental seria el fotógrafo queda en un segundo plano y lo fotografiado es lo importante. Sin añadidos ni florituras. Simpático el perro y el pato. :wink: Saludos.


#9

Gracias @Anvica por pasarte y comentar. Jugar en fotografía es sinónimo de disfrute, algo que debiese ser siempre, ¿no crees? En el revelado se puede llegar hasta donde uno desee, por supuesto, dependiendo si después sabe que ciertas imágenes no pasarán por el filtro de concursos o ética informativa.

La pareja de cámara y lente es soberbia. Uno de mis preferidos, ese 23. Pero en Etiopía, el nuevo 8mm f2.8 de Samyang para Fuji X me enamoró… :heart_eyes:, como su nuevo teleobjetivo de 50-140mm f2.8

Un abrazo.


#10

Gracias amiga @frutosyo , por tu aportación. Al leerte me ha dado cierta pena de esa práctica que comentas. La he visto demasiado, en figuras de primer orden, que alientan dicho comportamiento. En naturaleza es algo que no concibo. Pienso: mover una piedra que lleva miles de años ahí…o esa planta, ¿quién soy yo para hacerlo en nombre de una foto? ¿Solo importa la foto, no los elementos?

Soy partidario de seguir educando y formando a la gente –en especial los grupos–, a un cambio de mentalidad. A una ecología de la fotografía en cuanto a cosas sanas se refiere.

Un abrazo.


#11

Comparto contigo, amigo @igor_romero_bebia lo que planteas sobre el revelado. De hecho yo enseño eso hace años: revelar no es adulterar, aunque sea ahora en un formato digital. Revelar es sacar provecho de la información para tener un rango tonal de calidad. Quitar o poner cosas que no estaban en la fotografía original sí es ya manipulación. Los montajes, collage, ilustraciones y muchas otras cosas creativas fascinantes –que las hay increíbles–, es otro rango donde puede o no tener cabida de salida una fotografía. Pero eso ya es otro campo.

Saludos.